05 diciembre 2014

Libro de las puertas

El Libro de las Puertas relata el viaje nocturno de los difuntos hacia el inframundo: el Duat.
Todos los espíritus deben atravesar una serie de puertas en distintos momentos del viaje. Cada puerta está regida por una diosa diferente, y para atravesarla el difunto deberá reconocerla en su esencia íntima. Los que logren el conocimiento durante sus vidas pasarán por todas las puertas sin problemas, pero los ignorantes, los necios y los que se rieron de la verdad sagrada, vagarán eternamente por los umbrales sin tiempo del submundo.

Cada una de las puertas estaba vigilada por tres seres, cuyos nombres el difunto debía conocer para poder atravesarlas.
La barca solar está acompañada por dos dioses, Sia y Heka, representados junto al dios del sol, a diferencia del Amduat, donde se muestran más miembros en la barca. De igual modo, la cabina de la barca sobre cada división/hora está protegida por la serpiente Mehen (La Enrollada) y cuatro figuras masculinas que se representan como los remolcadores de la barca.
Apophis y el viaje del dios del sol por el inframundo en la barca solar

El concepto de las puertas está asociado a la idea de las pruebas que debe superar el difunto como única vía para alcanzar la paz en su vida de ultratumba. El simbolismo ritual alcanza su punto culminante en la quinta división o sexta hora, cuando se representa la sala del Juicio Final de Osiris. 
Aquí encontramos a Sennedejem a punto de atravesar las puertas del horizonte (el paso al más allá) denominadas del Akhet.Sennedejem.
Este libro tiene una similitud con los capítulos 144 y 145 del libro de los muertos, considerado por los egipcios del período ramésida como un substituto del propio libro de las puertas en las tumbas privadas no reales, como la de Nefertari y otras del Valle de las Reinas.

Comentarios

silvo dijo...

Mucha seguridad pero es que la recompensa es lo máximo, abrazo!

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y además quedaba afrontar ese juicio.

JOTA ENE❗ dijo...

Bonito blog dedicado ao Egipto.

Besos !