Ka

El símbolo Ka se retrataba de diferentes formas en el arte egipcio, una de esas formas era representar una persona idéntica a la otra, o como una persona con los brazos levantados sobre su cabeza como muestra la figura.
Simbólicamente representa la recepción de los poderes de la vida de cada hombre dirigido a los dioses, es la fuente de esos poderes y a su vez es el "doble espiritual", que cada hombre posee porque nació con él y continúa viviendo aún después de que la persona muere.
El Ka vive en el cuerpo y necesita del cuerpo después de la muerte.
Y este es el motivo principal por el cual los egipcios momificaban los cuerpos.
Si el cuerpo entraba en estado de descomposición, su doble espiritual moriría y de este modo se perdería la oportunidad de acceder a la vida eterna.
Un eufemismo egipcio para la muerte decía: "ve con tu Ka".
Después de la muerte el Ka se transforma en supremo.
Los reyes decían que tenían varios Ka. Ramsés II anunciaba que tenía más de 20 Ka.
El Ka era mucho más que un pensamiento. 
Cuando el Ka actuaba, la materia y el espíritu estaban en plenitud.
Al Ka se le puede concebir como la conciencia o la guía personal de cada hombre exhortando la bondad, la quietud, el honor y la compasión.
En imágenes y estatuas se representaba teniendo en cuenta la idea de belleza y vigor de cada individuo.
El Ka es el orígen y el dador de lo que los egipcios consideraban "la vida eterna".
A Osiris se le llamaba "el Ka de las Pirámides".