17 octubre 2011

ka

El símbolo "Ka" se lo retrataba de diferentes formas en el arte egipcio, una de esas formas era representar una persona idéntica a la otra, o como una persona con los brazos levantados sobre su cabeza como lo muestra la figura.
Simbólicamente representa la recepción de los poderes de la vida de cada hombre dirigido a los dioses, es la fuente de esos poderes y a su vez es el "doble espiritual" que cada hombre posee porque nació con él y continúa viviendo aún después de que la persona muere. El "ka" vive en el cuerpo y necesita del cuerpo después de la muerte. Y este es el motivo principal por el cual los egipcios momificaban los cuerpos. Si el cuerpo entraba en estado de descomposición, su doble espiritual moriría y de este modo se perdería la oportunidad de acceder a la vida eterna. Un eufemismo egipcio para la muerte decía: "ve con tu ka". Después de la muerte el "ka" se transforma en supremo. Los reyes decían que tenían varios "ka". Ramsés II anunciaba que tenía más de 20 "ka".
El "ka" era mucho más que un pensamiento. Cuando el "ka" actuaba, la materia y el espíritu estaban en plenitud.
Al "ka" se lo puede concebir como la conciencia o la guía personal de cada hombre exhortando la bondad, la quietud, el honor y la compasión. En imágenes y estatuas se lo representaba teniendo en cuenta la idea de belleza y vigor de cada individuo. El "ka" es el orígen y el dador de lo que los egipcios consideraban "la vida eterna".
Las deidades también poseían sus "ka". Los egipcios sosegaban los ka de sus deidades para recibir favores a cambio. A Osiris se lo llamaba "el ka de las pirámides".

comentarios

Silvia García dijo...

Que hermosa entrada nos dejas hoy querida Marga!!! me gusta esto de "materia y espíritu en plenitud" cosa difícil si las hay.
Espero estés muy bien, yo de regreso después de una semana de vacaciones.
Te dejo un abrazo grandote
Silvia

silvo dijo...

Me gusta saber de ka, sin duda era el enlace entre lo material y lo inmaterial, un abrazo!

David C. dijo...

"Al ka se lo puede concebir como la conciencia o la guía personal de cada hombre exhortando la bondad, la quietud, el honor y la compasión": Realmente se puede aprender tanto de las antiguas culturas. Que bueno sería que el mundo actual pusiera en práctica los verdaderos valores para vivir en armonía.