8 de octubre de 2011

El Principito

Fue el tiempo que pasaste con tu rosa 
lo que la hizo tan importante.
Si alguien ama a una flor de la que no existe
más que un ejemplar entre
los millones y millones de estrellas,
es bastante para que sea feliz
cuando mira a las estrellas.
Se dice: "mi flor está allí, en alguna parte".
Y si el cordero come a la flor,
para él es como si, bruscamente,
todas las estrellas se apagaran.
Y esto, ¿no es importante?
(Antoine de Saint-Exúpery)