08 agosto 2011

Frankenstein

Tú me diste estas emociones 
pero no me dijiste cómo usarlas. 
(De la película Frankenstein)
Una obra repleta de filosofía y moral humana que entremezcla el horror y la desesperación humana con el querer jugar a ser Dios. 
Su creador se odia profundamente por haber creado tal abominación, la cual esparce por la tierra la destrucción y la maldad. Es un insulto gravísimo hacia la naturaleza humana. Tal es así que Víctor no es capaz de vivir sin sentir cómo le atacan los remordimientos, tan profundos y tan graves, que hacen que desee acabar de una vez por todas con su criatura y su propia vida, además de alejar a los seres queridos de él mismo.
Fue tal su búsqueda del saber y la filosofía del hombre que acabó atentando contra natura. Su propia curiosidad se convirtió en su pesadilla más tarde, transformando la carne muerta en viva.
Reflexión:
A pesar de las apariencias formales escondidas tras pintorescas y absurdas caretas, todo el mundo siente, y las emociones internas son el termómetro perfecto que nos marca la temperatura respecto a aquello que nos motiva, lo que deseamos, lo que necesitamos o nos hace sufrir y si escuchamos su rumor (a veces fuerte, a veces quedo) con la atención adecuada, también son capaces de marcarnos, como una perfecta brújula, el camino idóneo hacia lo que anhelamos.
Cualquiera se ha encontrado en situaciones en las que aparentemente todo lo que se nos muestra indica una dirección a seguir muy concreta y sin embargo, sentimos dentro que tenemos que ir en dirección opuesta. ¿Qué haces tú en casos así? ¿Evalúas la situación y simplemente tomas una decisión racional basada en criterios objetivos o desoyes los datos y te dejas llevar por la intuición?
Por un lado está lo que el mundo nos dice que es razonable hacer, y por otro lo que nuestro mundo interior siente que deberíamos hacer. No es fácil elegir, pero cuando escuchamos nuestra voz interna de una forma nítida, inequívoca y convincente, lo que sí parece una impiedad y un error fatal es desoírla por completo.
Ignacio Novo (Periodista).

Comentarios

silvo dijo...

Es muy difícil ir en contra en muchísimas ocasiones debido a lo que puede implicar a uno al niver personal.

Las emociones sin saber como usarlas funcionarán en el sentido que ñlas percibes hasta que los choques con el exterior indiquen que ese camino es doloroso.

Las emociones no engañan, puede que su percepción sí, por ello se precisa un mínimo análisis y ahí entra en juego todo un mundo que puede llevar, incluso, a no ser corde con ellas, lo que seguramente es una pena, un abrazo!

Abuela Ciber dijo...

Te dejo cariños y el deseos de una buena semana junto a este pensamiento leído:

Lo admirable no es que existan las estrellas sino que el hombre haya podido dar cuenta de su existencia.
Anatole Francie

.

Angeles dijo...

Yo siempre escucho a mi corazón, no se si es bueno o malo..."Es" para mi, prefiero seguir mi voz interna aunque no sea razonable.
Besitos.

David C. dijo...

a mi también ver Frankestein me hizo reflexionar. Cualquiera piensa que ese tipo de películas no te hace pensar, pero si lo hace. saludos.

Andri Alba dijo...

Qué bueno este post. Me ha ayudado a ver cosas.

Un fuerte abrazo.