19 febrero 2011

Las Monedas de la Viuda

Acuñadas en Judea en tiempos de Jesucristo con más de 2000 años de antiguedad. Cargada de simbolismo al considerarse que son las monedas a la que se hace referencia en la parábola bíblica de "El óbolo de la Viuda", su significado histórico es realmente fascinante.
Es una de las monedas más reconocidas por los coleccionistas del mundo entero y de los aficionados a la historia.

Estas monedas de bronce, acuñadas durante los siglos II y I a. C. en la época de la Dinastía Hasmonea, circulaban en Judea en tiempos de Jesucristo, y son las que se considera que corresponden a las monedas de la parábola bíblica de "El óbolo de la Viuda". De ahí que su valor esté muy por encima de lo material o de la calidad de su diseño, y se base principalmente en el hecho de que son monedas cargadas de un significado histórico incomparable, que están consideradas un símbolo de la entrega total, de dar más de lo que se tiene.
Y es precisamente este valor histórico el que las convierte en piezas muy deseadas por los coleccionistas. Son monedas que estamos habituados a ver normalmente en museos. 
Son auténticas reliquias históricas que fueron testigos de uno de los periodos más importantes de la historia universal: la vida de Jesucristo.
En aquella época de conflictos entre judíos y romanos, estas monedas, cuyo valor facial era muy pequeño, eran unas de las más habituales en el uso diario entre aldeanos mercaderes o soldados.
A lo largo de su periodo de acuñación se sucedieron varios diseños, pero el más común muestra un ancla en el anverso, rodeada de una leyenda en griego o una serie de círculos.
Se cree que el ancla es un símbolo adoptado de los Seléucidas, que representaban con ella su fuerza naval. En el reverso aparece una estrella de ocho puntas, sola o con una diadema.
Estas monedas se acuñaban de forma manual introduciendo el bronce entre dos moldes y golpeándolos con un martillo. Por lo tanto, su forma es generalmente irregular y, a menudo, están descentradas.
Son monedas que solían estar en circulación durante periodos de tiempo muy largos, por ello la mayoría de las que han sobrevivido hasta nuestros días, están muy desgastadas.
Pero tanto la imperfección de su acuñación como la huella que el paso de los siglos ha dejado en ellas, no hace más que aumentar su valor histórico y la fascinación que se siente al tenerlas en la mano.
Lepton
La Blanca, también llamada Lepton o Pruthas, antiguo término hebreo con el que se designa la menor moneda de bronce acuñada en Judea en el siglo I a. C. (el plural "lepton" es "lepta").
El "lepton" recibió el nombre de "mite" en la Biblia por lo que las monedas denominadas "widow's mites" o "monedas de la viuda" (aludiendo al pasaje evangélico en el que una viuda depositó algunas monedas en el arca de la ofrenda, en Mordejai 12:42 o Lucas 21:1) son realmente "lepta" es decir, calderilla, las monedas de menor valor que circulaban por entontonces en Judea. Teniendo en cuenta que un denario es la paga por un día de trabajo, un letpon es sólo una pequeña porción.
Así es como se conoce popularmente a la moneda que se nombra en la bíblia en la Parábola de "El óbolo de la Viuda". En realidad se trataba de un "Lepton", nombre hebreo para dicha moneda del siglo I a.C.
Parábola de "El óbolo de la Viuda"
Alzando la mirada, vio a unos ricos que echaban sus donaciones en el arca del Tesoro; vio (Jesús) también a una viuda pobre, que echaba allí dos moneditas, y dijo: 
"De verdad os digo que esta viuda pobre echó más que nadie. Porque todos éstos echaron como donativo lo que les sobra, ésta en cambio echó de lo que necesita, de todo lo que tiene para vivir". 
San Lucas, 21:1