19 de noviembre de 2009

La filosofía de Bruce Lee (II)

El saber no es suficiente, debemos aplicarlo.
El querer no es suficiente, debemos hacer.
Debes realizar por lo menos un movimiento diario que te acerque un poco más a tu meta.
Hay que buscar el buen equilibrio en el movimiento y no en la quietud.
La vida nunca es estancamiento.
Las cosas viven moviéndose y ganan fuerza mientras lo hacen.
Una meta no siempre se hace para ser alcanzada, a menudo sirve simplemente como objetivo.
Si crees que algo es imposible, tú lo harás imposible.
Toma lo mejor de cada pensamiento, no pienses si es correcto o no, no estés a favor ni en contra.
Todos tenemos tiempo para aprovechar o para perder y es nuestra decisión qué es lo que hacemos con él.
Pero ten en cuenta que una vez pasado, jamás se recupera.
Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectará al resto de tu vida.
Se propagará en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general.
No hay limites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas.
El ser humano debe constantemente superar sus niveles.