19 mayo 2009

Los tres monos sabios

Los Tres Monos Sabios o Místicos, que se tapan con las manos respectivamente los ojos, oídos y boca, están representados en una talla de madera en el santuario de Toshogu, en Nikko, al note de Tokio, Japón, construido en honor de Tokugawa Ieyasu, (1636). Actualmente son los guardianes simbólicos del mausoleo de Toshogu, encargados de que nadie interrumpa el sueño del Shogun que yace en su tumba. Parte de su significado está en el juego de palabras que se origina en japonés entre el sustantivo "saru" que significa mono, y el adverbio homófono que produce la negación del significado de la raíz a la que se asocia enclítico. Las palabras compuestas "mizaru", "kikazaru" e "iwazaru" significan respectivamente "no ve", "no oye", "no habla", y el mono ha pasado a ser un símbolo de la negación en abstracto.
Cuenta la leyenda, que los tres monos eran los mensajeros enviados por los dioses para delatar las malas acciones de los humanos con un conjuro mágico, con el cual cada uno tenía dos virtudes y un defecto, y se representaban en el siguiente orden:
Kikazaru, el mono sordo era el encargado de utilizar el sentido de la vista para observar a todo aquel que realizaba malas acciones para transmitírselo a Mizaru mediante la voz.
Mizaru, el mono ciego no necesitaba su sentido de la vista, puesto que se encargaba de llevar los mensajes que le contaba Kikazaru hasta el tercer mono, Iwazaru.
Iwazaru, el mono mudo que escuchaba los mensajes transmitidos por Mizaru para decidir la pena de los dioses que le caería al desafortunado y observar que se cumpliese.

Comentarios

Angeles dijo...

No conocía a estos monos ni la historia, muy buna imágen para imitar.
Besitos:)

Man in the Box dijo...

Asu, jeje
ultimamente estoy escuchando y viendo bastantes maldades, eso si hasta ahora he podido evitar decirlas, estoy en el camino Marga.

Calvarian dijo...

Palabras sabias...sí señor. Nos enriqueces con tus posts. Gracias
Besix

Espe dijo...

Me gusta lo que escribes, sigue así, no declines en tu motivación en pensar, decir y hacer el bien hacia nosotros mismos y hacia los demás. Yo lo podría resumir con una frase que Jesus nos dejo para ello: "Amense los unos a los otros como yo los he amado"

Te felicito!

Carlos dijo...

Hola muy interesante la historia.
Saludos.
Te devuelvo la visita

YACOBSSËN dijo...

Y el sabio dijo, aléjate de malas influencias y aliméntate de la pureza del corazón

Carpe Diem dijo...

Qué historia tan curiosa. Ya decía yo que sonaba esta imagen de los monos, ahora recuerdo, la he visto en algún anuncio o en estampada en alguna camiseta.
Pues yo, si no oigo y no veo, tampoco hablo.

Mmmmummmm!!!

Gonzalo Vázquez Gabor dijo...

Se ha dicho que el no digas con maldad y no veas ni escuches lo malvado surgió de algún escrito de Confucio.
Una historia apasionante por cierto, como las que comienzo a descubrir en tu blog.
Si me lo permites volveré por más ...
pues entonces, a seguirte!

Diego P. dijo...

Hola Marga:

Gracias por escribir, y por la corrección.

Respecto a tu entrada de hoy, es mejor no ver, ni oir, ni decir maldades. Pero no porque dejemos de verlas, oirlas o decirlas van a desaparecer.

Un saludo.

Diego P. dijo...

Sabina es Poesía. Me alegro de que te inspire.

Diego.

ixilik dijo...

No sé... Creo, que no estoy muy de acuerdo con el mensaje.
Tengo que pensarlo.

salvadorpliego dijo...

Sabias palabras las tuyas. Gracias por informarnos.

Un fuerte abrazo.