17 abril 2009

Humildad

Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
-Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
-Estoy escuchando el ruido de una carreta.
-Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía.
Pregunté a mi padre:
-¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos? Entonces mi padre respondió:
-Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace".
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.
Seamos lluvia serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio: nutriendo.

Comentarios

Carolina dijo...

Hermoso texto Marga. Con una bonita reflexión.

Gracias por el premio que me obsequiaste. Ahora mismo lo publico en el blog...
Un abrazo bien fuerte
Besitos

Angeles dijo...

Este lo tengo guardado, gran verdad, la humildad es una gran virtud que cuesta adquirir y no es muy popular, las carreteras vacías seducen mucho...pero etán vacías.
Besitos.

YACOBSSËN dijo...

Los sabios tenían tres virtudes antes de comunicar algo:

“Sepamos escuchar antes de hablar”

“Pensemos que vamos a decir”

“Hablemos a quien realmente quiera oír”

El verbo es una de las fuerzas más poderosas del universo y hay que usarlo adecuadamente, pues oír y aprender a hacerlo es muy beneficioso.

A un filósofo oriental una vez, le preguntaron porque siempre sus palabras eran muy breves y muchas otras eran muy duraderas.

Y el respondió,
“Hablar a una persona sobre el camino, capaz de no entender es malgastar palabras; pero no hablar sobre el camino a una persona capaz de ser un buen entendedor, es malgastar a esa persona”.


La conclusión a todo esto es como al principio enunciaba este documento sobre la humildad.

Y es ni más ni menos que eso, algo tan simple, pero tan difícil en esta sociedad de consumo y rivalidades.

Fluye entre la gente, aprende de los que realmente enseñan y enseña a los que realmente quieren aprender.

Pero siempre se humilde.

Diego P. dijo...

Me ha encantado tu entrada Marga, tienes toda la razón. Espero tu extracto con mucho gusto.

Un saludo.

Diego.

Atenea dijo...

Hola Marga
Tienes un blog muy interesante y bastante profundo en cuanto a emociones se refiere. Me gusta y seguire leyendote.
Un besito ;-)

Yandros dijo...

Que tal marga?
Muy importante la humildad, porque nos hace no perder la perspectiva cuando tirunfamos, y ser ricos aún cuando perdemos.
El asombro por lo que es capaz de hacer cada persona, y aprender de ello, es una buen principio para la humildad.
Un saludo